¿Que México es Primer Lugar en Obesidad…?

¿Que México es Primer Lugar en Obesidad…?

<img class="alignnone size-thumbnail wp-image-1174" title="6Que méxico..obesidadA" src="http://clubdelilith.com/wp-content/uploads/2010/09/6Que-méxico..obesidadA

El jueves 23 de septiembre del 2010 desperté con la noticia de que México había llegado al muy vergonzoso primer lugar de obesidad en adultos en el mundo, y mi reacción hacia tal noticia no fue menos que la incredulidad, la sorpresa y un grito de ¿¡QUÉEE!?

El comunicador presentó la noticia por televisión abierta en un tono de claro regaño y desdén hacía la sociedad, a los que nos responsabilizó de dicha “desgracia nacional”, o al menos así lo entendí por el tonito con que dio la nota. Y he de reconocer que aquel tonito me irritó en extremo, porque ahora resulta que además de ser víctimas de una guerra con extrema violencia, de la falta de empleo, de la falta de educación y muchísimos problemas más, tenemos que tolerar un discurso incriminatorio por parte de un comunicador que siente tener la autoridad moral de darnos un jalón de orejas… ¡por no ser mexicanos responsablemente delgados!

El comunicador señaló que esta noticia había sido publicada por La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y que fue la misma OCDE quien había señalado que: México encabeza la lista de países con obesidad en adultos. En ese momento yo hice lo propio y fui en busca de la información, información que de antemano consideraba totalmente fuera de la realidad, y la consideraba irreal no porque seamos una sociedad que tenga especial cuidado con su físico, o que no sea cierto que el peso promedio de cierto sector de nuestra sociedad se ha incrementado claramente, sino porque somos un país en el cual la mayoría de los mexicanos vive en extrema pobreza.

Cuando revisé la escandalosa nota en la página en línea de la OCDE, me encontré con un reporte poco menos que escueto, gráficas absurdas y una total falta de información sobre cómo se obtuvieron dichos datos. Lo más que encontré fue escrito en letras pequeñas debajo de una gráfica de barras (que según representaba el porcentaje de adultos con sobrepeso de un lado y con obesidad del otro, de los diferentes países) la siguiente nota:

Nota: Para Australia, Canadá, República Checa, Irlanda, Japón, Corea, Luxemburgo, México, Nueva Zelanda, República Eslovaca, Reino Unido y Estados Unidos, se basan en una medida, en lugar de un auto-reporte de índice de masa corporal”

Al revisar los datos, lo primero que pensé fue: “esto debe ser una broma”, porque los parámetros para medir el sobrepeso y obesidad en cualquier población son parámetros estandarizados. De no ser así resultaría imposible comparar los datos entre poblaciones… vamos, ¡sería como intentar medir a ojo si alguien es obeso, más o menos obeso o muy obeso…! y para dejar claro a qué me refiero vamos de una vez a aclarar qué es sobrepeso y qué es obesidad.

¿Qué es sobrepeso y qué es obesidad?

Hemos escuchado cientos de veces que la obesidad y el sobrepeso constituyen un riesgo para nuestra salud. Pese a la bien intencionada advertencia, ésta no nos dice absolutamente nada sobre qué es sobrepeso y qué es obesidad, mucho menos nos aclara las condiciones médicas que justifican satanizar al sobrepeso y obesidad, y por qué aunque les parezca increíble, no existen datos contundentes que muestren clara y sólidamente que existe una relación directamente entre la obesidad y muchas de las patologías con que la cuales la relacionan: sólo existe una relación clara para condiciones extremas de obesidad.

Pues bien, ambas condiciones (sobrepeso y obesidad) son números; son rangos de peso determinados por el índice de masa corporal (IMC). El índice de masa corporal relaciona el peso con la talla del individuo y es muy simple de obtener: para calcularlo basta dividir el peso del individuo entre el cuadrado de su estatura y ya está.

Dependiendo del IMC, la clasificación internacional considera que una persona presenta sobrepeso si su IMC es igual o mayor de 25 kg/m² y se considera obesa si presenta un IMC igual o mayor de 30kg/m². Con base en lo anterior según el reporte de la OCDE, en el caso de México los datos NO representan el IMC de adultos mexicanos, (porque además ni siquiera se especifica la edad, o el número de personas medidas), entonces esos números que señalan que TODO MEXICO sufre problemas de sobrepeso… ¿qué son?… ¿qué diablos significan?

Para este momento mi incredulidad ya se había transformado en indignación, porque si uno pone atención en su muy mal hecha grafiquita tenemos que: en 2006 en México el 70% de los adultos ya teníamos sobrepeso y el otro 30% ya éramos obesos, ósea que según la OCDE en México todos padecemos al menos sobrepeso… perdonaran la siguiente expresión, pero es COMPLETAMENTE RIDÍCULO… yo no conozco condición médica, social o de cualquier otra índole que llegue nunca a un 100%… vamos, ni las máquinas más eficientes logran nunca el 100% de efectividad.

Además basta con salir a las calles del D.F. (uno de los estados con mayor obesidad en México según el último reporte de la Encuesta Nacional de Salud 2006 (ENS 2006)), para darse cuenta de lo absurdo de dichas estadísticas. De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Salud 2006, en el D.F. el 42.3% padecemos sobrepeso y 30.3% padecemos obesidad entre hombres y mujeres (sugiero que la OECD y la ENS se pongan de acuerdo).

Ahora, hay que tomar en cuenta que las estadísticas de la Encuesta Nacional Salud representan en realidad sólo el 0.0325% de la población nacional, ya que según los reportes del INEGI, en el 2005 México tenía una población de 103, 263, 388 habitantes y la encuesta fue aplicada a tan solo 33,264 hombres y mujeres mayores de 20 años de edad.

Los datos de estos 33,264 adultos mexicanos de la Encuesta Nacional de Salud de México se escalan a nivel nacional y con base en ellos determinan que “aproximadamente” el 70% de los mexicanos padecemos al menos sobrepeso. Y aquí cabe preguntarnos: ¿cuántos de esos encuestados representan al D.F. o a Guadalajara, o cuántos a Monterrey, Oaxaca, Puebla, etc.?, y ¿a qué sectores de la población representan?… ¿al asalariado, a las comunidades indígenas, a los empresarios?

Muy probablemente la gente que realice esta encuesta no tenga los recursos para realizar una encuesta con mayor representatividad nacional, pero yo creo que eso no justifica que:

a) No se especifique claramente a qué grupo o sector de la población representan, y;

b) que se escalen de forma tan arbitraria datos en un país en el cual existen tantas realidades sociales, todas ellas completamente distintas.

Es claro que en la población del D.F. y de distintas ciudades de México se ha incrementado el peso promedio de sus habitantes, pero aquí hay que dejar claro…¿Qué clase o tipo de habitantes tenemos los recursos para sufrir de sobrepeso u obesidad en México?, ¿los que tienen trabajo, los que tienen carro, los que pueden ir a los supermercados y comprar comida en exceso o comida chatarra, los que pueden salir de fiesta los fines de semana, los que pueden hacer comidas en sus casas, los que pueden ir a desayunar, comer o cenar a restaurantes, los que tienen para los tacos después del antro o del concierto, porque podemos pagar grandes cantidades de comida…? en verdad sería genial que todos en México sufriéramos de sobrepeso porque podemos darnos la gran vida, pero lamentablemente sabemos que esto no es así.

Además por si fuera poco, estas estadísticas no consideran (obviamente como lo haría cualquier reporte bien hecho), el porcentaje de la población que sufre obesidad o sobrepeso por condiciones genéticas que nada tienen que ver con una mala alimentación o sedentarismo y falta de ejercicio, que son la razones o motivos que se asumen son los responsables del incremento de la obesidad en el mundo. E insisto, ojalá la mayoría de los mexicanos pudiéramos ser personas sedentarias que comen todos los días en exceso, porque eso nos hablaría de una economía y condiciones de vida completamente distintas.

Pero después de todo esto, lo que me causó mayor preocupación son los motivos que tienen para claramente exagerar una condición social, para generar semejante alarma nacional: la respuesta podría estar en los cientos de nuevos productos milagrosos que hoy en día se venden para bajar de peso y a la enorme cantidad de anuncios en televisión que estos productos pagan (productos que por supuesto son, en su inmensa mayoría un fraude y no tienen fundamento médico o científico alguno), o tal vez sea para justificar un nuevo impuesto o para justificar cobrarles más impuestos a las empresas que venden comida chatarra o cobrarles más caro el minuto de sus anuncios en televisión… puede ser otra estrategia más de negocios de esas que acostumbran las farmacéuticas y médicos, ¿o fueron los de la industria de las dietas?… ¿o todas las anteriores?

Si las razones detrás de esta supuesta “epidemia de obesidad nacional” son el beneficio económico de algunos gobiernos, investigadores, médicos y farmacéuticas claramente corruptos y abusivos, son beneficios económicos que por supuesto nunca llegarán a los servicios de salud o nunca serán utilizados para el desarrollo de estrategias sociales, que permitan atender debidamente a personas cuyo peso sea un problema de salud, que además los gobiernos o al menos el nuestro lo clasifica o describe como un “problema del individuo” y no como un problema social generado por la baja calidad de vida que tenemos la mayoría de las personas que vivimos en las grandes ciudades de México, con trabajos mal pagados, con jornadas de trabajo cada vez más largas, con miles de horas sentados frente a la computadora, en el auto o en el transporte público, con alimentos cada día más caros y de menor calidad, por la falta de espacios públicos para la recreación y el deporte, la falta de tiempo para ejercitarse, la inseguridad en las calles, la falta de regulación en los alimentos por parte del gobierno y etc., etc., etc… mientras por otro lado, cada día más niños, adultos y ancianos mexicanos se suman a la lista de personas con desnutrición.

Y además falta saber si la obesidad (y qué tipo de obesidad) es un riesgo real para enfermedades como diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, hiperlipidemias, es decir… falta comprobar con datos científicos sólidos y estadísticamente significativos la relación directa entre la obesidad y éstas patologías.

Sólo quiero terminar diciendo que la satanización de la obesidad por parte de los gobiernos y asociaciones médicas parece tener un solo propósito: el beneficio económico, ¿o acaso ya olvidamos lo que paso con las anfetaminas?, un fármaco como muchos otros que son aprobados bajo la máscara de ser la solución a un grave problema de salud y avalados por un sinfín de estudios científicos, y lo único que terminan siendo son un problema de salud real y muy grave… pero, ¿qué importa…? si las empresas ya vendieron miles o millones de estas pildoritas milagrosas…

http://www.oecd.org/document/35/0,3343,en_21571361_44315115_46064099_1_1_1_1,00.html

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/index.html

http://www.nhlbisupport.com/bmi/

http://www2.hull.ac.uk/discover/honei_project/obesity_the_problem/definition_of_obesity.aspx

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About the Author

Aprendiz de escritora, amante de la ciencia, poco ortodoxa y las más geek de todas las mujeres fresas. Mi Pasión: La Bioquímica. TWITTER: @Alislive

4 Comments

  1. Clap, clap, clap Muy bueno Marga.
    Te soy franca, y con un poquito de sobrepeso, me he quedado con un buen sabor de boca despues de tragarme la amargura que pretende el gobierno vinculado a las directrices de las televisoras.
    Esa es la clave; Una dictadura encubierta para favorecer intereses mutuos aprovechando el opio del pueblo. El gobierno de la television
    Hay algo muy cierto, a la industria de las dietas lo que menos le conviene es que deje de existir la gente obesa. Es una ironia ¿entonces, que van a comer ellos? y que mejor que utilizar a los flacos y esbeltas para aguijonearnos el amor propio y vendernos sus milagrosos productos como si estuvieramos los suficientemente “alimentados” por un gobierno fatuo y discriminativo (ademas de otras) y por una politica de medios publicitarios tan superficiales como narcisistas (entre otras tambien).
    Ojala todos se dieran cuenta de ello y si deciden ponerse a dieta, que lo hagan para beneficiar primeramente a su salud, por mejorar su calidad de vida, y porque es la bascula la que se los esta pidiendo.
    Por otra parte, es muy posible, no lo niego, que existe la obesidad o sobrepeso entre los habitantes que tenemos mayores posibilidades de comer sin control, sin ejercicio, sin tiempo, en fin como bien dices, pero ¿porque incluir a los indigenas? esto lo digo con toda sinceridad y los kilitos que tengo de mas; Nunca he visto un o una indigena obeso (a) en todos los años que tengo de vida. Hacerlos parte de esta “gordofobica” estadistica me parece una verdadera burla cuando el gobierno no los toma en cuenta, excepto en las urnas.
    Te dejo un fuerte abrazo y, perdon, tenia tanta hambre que hasta me comi los acentos.

    • alislive

      Mi querida Nina, no soy Marga pero me siento sumamente alagada con tan inmerecida comparación. Y si tienes razón, es una burla que indigna, miles de mexicanos sufren de las mas inhumanas carencias para que todavía nos salgan con semejantes cuentitos, y a mí me da la impresión que el fuerte grupo de empresarios del weight-loss industry establisment, como le llaman los gringos ahora enmascara sus negocios tras el nombre de ORGANIZACIONES en pro… de sus obvios beneficios económicos… el beneficio económico por encima del bienestar social? En fin un abrazo y mil gracias por comentar

    • Jajaja! El Articulo es de Alislive. Muy buenos comentarios los tuyos, y creo que Alislive nos hace preguntas muy importantes y apunta en la dirección correcta. Falta una motivación más: querer replicar algo irreplicable: la cruzada contra la obesidad de Michelle Obama en Estados Unidos. No hay ni una pizca de comparación entre ambas estrategias, no se ni para que se desgastan en ser lo que no son.

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