Bailando con la Huesuda y sus Tradiciones

Bailando con la Huesuda y sus Tradiciones

Las calaveras literarias son una tradición arraigada en México y es, sin duda, una parte fundamental en la víspera del día de los fieles difuntos que celebramos cada 2 de Noviembre. Lamentablemente, esta cultura esta siendo desplazada por un espíritu gringo llamado “Halloween”.

Es trágica la muerte de esta tradición,
Y culpa de todos los mexicanos,
A los que olvidados en el panteón,
Diablillos les parten el corazón.

La muerte viene de manita sudada,
A su lado trae un monstruoso gringo,
Entre hallowen y dulces de temporada,
Las calaveras al hoyo se echan un brinco.

En estas fechas no se deja de tomar en cuenta a la muerte. Es un espacio que nos viste de colores para convivir con ella, literalmente. Como dijera Mark Twain; “¿Porqué nos alegramos en las bodas y lloramos en los funerales? Porque no somos la persona involucrada.” Por eso, de muchos es sabido, que la cultura mexicana se burla de la muerte, se divierte con ella antes de que se inviertan los papeles.

Viéndolo desde ese punto de vista, es una ironía de la “mal querida” o “Señora de la Guadaña”, sin embargo es la única certeza que tenemos y para allá vamos todos, tarde o temprano, a veces en bola o separado. Lo mas seguro es que, si seguimos cumpliendo años, acabaremos muriéndonos.

Yo solía creer en la reencarnación, pero eso fue en mi vida anterior, no creo que se repita. Ni hablar, ¡No hay escapatoria! si acaso, la menos atemorizante y graciosa, una “calaverita literaria” en lo que le doy de comer a los gusanos.

“Calavera para las Calaveras”

La huesuda brinca contenta,
Finalmente lo ha conseguido,
Han muerto las calaveras,
Y la tradición quedó en el olvido.

Las calaveras murieron,
No es difícil de entender,
Se murieron de tristeza,
Nadie las quería componer.

Ya nadie las quería leer,
Decían que eran cosas de viejitos,
Flacas lágrimas de tinta,
Rodaban por sus ojitos.

La muerte presurosa,
No para de trabajar,
Los restos de las calaveras,
No son fáciles de arrastrar.

Estas rimas populares tienen la finalidad de que en sus expresiones cortas se inciten sarcasmos, burlas chuscas a los aún vivos que las gozan. Esto es esencial, pues no se dedican las “calaveras” literarias a un muerto. Siempre ha de ser ofrecida a un “vivo”–aunque parezca muerto– con el mínimo rasgo conocido de su personalidad para inspirarnos en él, ella,  o todos juntos como en este caso;

“El Club de Lilith”

Por internet encontraras,
que se oye el llanto del velorio,
y es que títulos y palabras,
penan ya en el purgatorio.

La Catrina que es inquieta y letrada,
Paso por el Club para ver a quien se llevaba.
Había féminas intelectuales y una que otra alocada,
¡Vaya Sorpresa! Pura enagua alborotada.
La pelona muy sonriente, nomás les peló el diente,
Dijo; ¡No se hagan bolas! Todas son muy aventadas,
Pero aquí mi chicharrón es más crujiente,
De una a una lancen sus mentadas

El diablo ladino se sonríe,
por la calidad del cargamento
Baila, canta, ríe
y da saltos de contento

Para esta bola de calaveras,
muy cruel será el tormento
al hoyo fueron a dar todas,
por ingeniosas y con talento.
El epitafio así promete:  Una Mujer a la Vez”

La tapia del cementerio es una insensatez. Los que están dentro no pueden salir y los que están fuera no quieren entrar.” Esto lo dijo alguien que ya le dieron pa´dentro (del cementerio). Bueno, como quiera que sea, esta tradición brinda diversión pues las “calaveritas” son escritas sin el afán de ofender, por el contrario, es un gran placer (¡¿?!).

Aquí las dedicadas con mucho cariño para el equipo de chamucas del Club De Lilith.

“Las Liliths”

Alicia Andares mucho tenía de chilanga,

El diablo la mandó a un recital,

Pero la muerte que es de pachanga,

La mando a la “tortillería especial”.


Alislive” dicen que era muy buena como autora,

Otros que era la amante fresa de la ciencia,

La calaca que es algo conservadora,

Le mando al averno a pagar su penitencia.

Entre muertos, huesos y calacas,

El esqueleto de Brenda yacía en un pozo,

La huesuda la convirtió en maracas,

Para ambientar la fiesta en su calabozo.

Entre aeropuertos, aviones y maletas

Cansada Denise estiró la pata,

Un grupo de chamucos en bicicleta,

Tristemente se la llevaron de corbata.

Su osamenta, ¡ya la llevan a enterrar!

Todos lloraban la muerte de Desdé Temis

Buena escritora, mala oradora, ¡da igual!

Lo cierto; ¡al fin colgó sus tenis!


Lady Mossad felina y misteriosa,

Pero  muy poco le duró el gusto,

La trompuda no fue generosa,

Con un soplido la amansó del susto.


Deyanira Torres siempre fue sonriente,

Escribía artículos en la Revista “Replicante”

La muerte disfrazada de demente,

La llevó a otro mundo más delirante.


Estaba Edith Gutiérrez en el panteón,

Dando clase de malabarismo,

La muerte interrumpe su lección,

Y se lo cambia por espiritismo .


¡Vaya juicio que Olimpia representó!

Debatía con un ángel y la diabla malvada,

Pero la parca metiche gritó;

¡Ni discutan! a todos los cargó la tiznada.


A Marina Cruz le gustaba el cine de terror,

De día, a la macabra le pelaba el diente,

De noche, la oscuridad le daba pavor,

La flaca se la llevó, pues dijo era su pariente.


Marina Palacios andaba de troche y moche,

“La Tazita de Café” mucho le había dejado,

Una noche, la catrina llegó  en su coche,

Sus clientes se la habían cafeciado.


Pues nadie sabe y nadie supo…

Cómo fue que Verónica Caraza,

En el panteón del llamado “Espacio Público”

De repente la convirtieron en calabaza.


Estaba la muerte sentada,

En espera de Marga Britto,

La insumisa quedose pasmada

Peló gallo luego de pegar un grito.

Descanse en Paz la Britto

Al panteón la llevan a enterrar,

Con flores y una bolsa de fritos,

su esqueleto ya no va a engordar.


La última de las calaveras,

gritaba con harto dolor,

¡Ay canija! ¿Ya me llevas?

Vete al diablo por favor.


A Nina, por andar de rezongona

Chupó faros la doncella

Su epitafio con letra chingona:

¡Al fin los libré de ella!

Estos versos de ultratumba

Me hicieron rezar el rosario,

Mejor me los llevo a la tumba,

Mientras espero sus comentarios.

Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.” –Leonardo Da Vinci-

¡Descansen Todos en Paz!

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About the Author

Erase una vez una mujer en un mundo donde las noches eran largas y los días cortos para contar su propia historia. Los cincuenta años son como la última hora de la tarde, cuando el sol se ha puesto y me invita a la reflexión, sin embargo un crepúsculo me induce a creer, a pecar, a sonreír y tal vez por eso reflexiono con la luz de mis sentidos, con el aroma de las flores y el roció de los demás. Erase una vez una mujer que devoraba libros para regalar palabras. Eso es lo que soy, una poesía que se inspira cada día para arrullar las estrellas y suspirar con la luna”. TWITTER: @Nina_Ramon