¿Qué está pasando con Canadá? Mientras su vecino al sur se sume en recesión, a Canadá le ha venido como anillo al dedo la oportunidad de tomar el mando de la explotación minera y petrolera del continente americano. Por si fuera poco, las compañías canadienses que han obtenido territorios en Latino América están utilizando territorios sagrados, afectando con sus operaciones directamente a las comunidades que ahí habitan y ni qué hablar de los efectos devastadores en el medio ambiente.
De acuerdo con información publicada en Sin Embargo, la empresa canadiense Revolution Resources ha iniciado excavaciones en la zona sagrada de Wirrarika en San Luis Potosí, México. En el mismo artícuo se afirma que esta empresa tienen otros tres proyectos en la zona conocida como Montaña de Oro, ubicada entre los estados de Chihuahua y Sonora. Así que mientras los Tarahumaras y otras etnia indígenas sufren de hambruna, las tierras de México se explotan por manos canadienses.
En Argentina, la empresa canadiense Osisko se ha apoderado de tierras en Famatina para explotar los recursos naturales de la zona. El artista Manu Chao ha hecho un llamado en su página de facebook a protestar en contra de la explotación de las tierras argentinas.
Dentro de sus propias tierras, Canadá también está explorando la oportunidad de enriquecer sus cofres por medio del petróleo. Desde que el Primer Ministro Stephen Harper tomó posesión, el gobierno canadiense se ha concentrado en explotar el petróleo en Alberta y venderlo al mejor postor, de acuerdo con esta nota en Slate.
Los arenales de alquitrán en Alberta tienen más emisiones de carbón que 145 naciones. Tienen la reserva más grande después de Arabia Saudita y Harper tiene la intención de duplicarla para antes del año 2035. Claro que la extracción de este oro negro es terrible para el medio ambiente, cosa que tiene sin cuidado a este nuevo gobierno conservador, pues ya se han encargado de retirarse de tratados internacionales de protección al medio ambiente y se han desecho de cientos de empleados del departamento del medio ambiente. Han llamado a grupos activistas “terroristas que se apoyan con dinero de extranjeros”.
Mientras el gobierno de Harper le quita dinero al medio ambiente, le ha dado más al ejército nacional, fortaleciendo su poder belicoso que hasta ahora era desconocido. Aquella imagen de Canadá como un refugio hippie lejos de la maldad capitalista estadounidense ha desaparecido.
Hazte a un lado Estados Unidos, ya llegó Canadá para tomar el trono de colonizador y explotador del continente americano.
