El Espejismo De Los Alimentos Perfectos

El Espejismo De Los Alimentos Perfectos

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Pero ¿sabemos o tenemos conciencia de que eso no es del todo natural? O acaso ya olvidamos las acaloradas discusiones que se dieron y siguen dando sobre el cultivo de alimentos genéticamente modificados.

Gracias a la ingeniería genética, en gran parte del mundo se emplean millones de hectáreas para el cultivo de alimentos genéticamente modificados (GM) y transgénicos (organismos que contienen genes de otros organismos) y aunque la mayoría de nosotros los consumimos diariamente, las interrogantes sobre los posibles riesgos a la salud por su consumo y los efectos al medioambiente por su cultivo continúan abiertas, y siguen siendo tema de debates sociales, científicos y políticos.

El punto medular de este debate resulta ser precisamente los avances y consecuencias de la cada vez más comúnmente empleada ingeniería genética, que permite añadir genes específicos en el DNA de un organismo, así como realizar toda una serie de modificaciones a dichos genes para favorecer su actividad dentro de los mismos. Vamos a ponerlo de la siguiente forma: la ingeniería genética permite reconstruir o reinventar genes y por lo tanto organismos.

Qué son los alimentos genéticamente modificados o GM?

Los alimentos genéticamente modificados o GM son organismos que tienen no sólo modificaciones muy precisas en su DNA, sino que además mediante el uso de técnicas de ingeniería genética les han insertado genes modificados de otros organismos (por ejemplo: la planta de tomate contiene genes de bacterias, hongos ó insectos) de forma permanente, con el objetivo de adicionar toda una serie de características agronómicas y económicamente útiles.

Puesto de otra forma: los alimentos GM son aquellos que tienen genes hechos a la medida”

¿Cuáles son éstas modificaciones?

Los alimentos GM ofrecen a los agricultores súper-semillas que presentan resistencia a pesticidas, herbicidas, virus, insectos, bacterias, hongos y enfermedades en general, (esto se logra mediante la introducción de genes de otros organismos que producen los insecticidas que matan a sus depredadores naturales), también reducen los requerimientos de agua e incrementa su tolerancia a la salinidad. Estas modificaciones buscan incrementar el rendimiento de las cosechas y reducir el impacto sobre al ambiente, al evitar el uso de plaguicidas.

Además se insertan genes que incrementan la dulzura (mayor producción de azúcares o carbohidratos), la producción de vitaminas, que retardan el ablandamiento de los alimentos después de cosecharse, incrementan o reducen el tamaño del producto, favorecen la producción de pigmentos (el color de los frutos), etc. Estas modificaciones buscan incrementar la calidad y el valor nutricional del producto.

Como se puede ver, los alimentos GM o transgénicos (porque poseen genes de otros organismos) son el sueño de cualquier agricultor, y es por todos estos beneficios que los gobiernos a favor de su cultivo y las empresas que los comercializan como es Monsanto, han impulsado el cultivo de semillas GM ofreciendo a las sociedades y a los agricultores beneficios como: menores costos de producción, rendimientos más altos, menor uso de plaguicidas, y reducción del impacto de la agricultura en nuestro medio ambiente en general.

Pero, si los alimentos Genéticamente modificados ofrecen tantos beneficios… ¿por qué su cultivo se encuentra rodeado de tanta polémica?

Para entender las causas de los conflictos, sociales, científicos y políticos que siguen existiendo por estos cultivos, vamos a conocer algunas de las razones que apoyan la preocupación de más de uno.

a)   Si representan o podrían representar un riesgo para la salud.

Pongamos como ejemplo al tomate: Las plantas transgénicas de tomate ahora producen sustancias que antes no producían naturalmente; por esto preocupa que puedan resultar tóxicas para los humanos, mascotas así como cualquier otro animal silvestre que se alimente de ésta. Es posible también que fomenten el desarrollo de alergias y la generación de resistencia a fármacos.

b)   Las consecuencias ambientales de introducir a los ecosistemas nuevos organismos con nuevos genes (a la que ahora se le denomina contaminación genética).

Ecológicamente hablando, preocupa la introducción de organismos que poseen obvias ventajas sobre su contraparte silvestre (si se le puede llamar así), la posible fuga de genes durante la polinización (que sobra decir, son más un producto genómico sintético que natural), el fortalecimiento de las plagas que habitualmente tenían estos cultivos contra los insecticidas, y que al mismo tiempo los insecticidas producidos por los alimentos GM maten indiscriminadamente todo tipo de fauna mientras son cultivados, esto solo por mencionar algunos de los riesgos.

Debido a la falta de estudios que aclaren estas interrogantes, la Unión Europea ha tenido (y sigue teniendo) una fuerte oposición en contra de los alimentos GM. Europa además de estar en contra del consumo de los alimentos a los que llaman Frankenfoods, la legislación prohíbe su cultivo, Inglaterra bloqueó en 2006 la importación de alimentos GM de E.U., Francia ha prohibido la siembra de maíz modificado genéticamente y Alemania promulgó una ley que permite que los alimentos sean etiquetados como “GM libre ” (The New York Times, 2008). Al día de hoy solo una variedad de maíz GM es cultivada en Europa.

Sin embargo, muchos países que inicialmente se oponían al cultivo de alimentos GM (más no a su consumo), han reconsiderado su posición frente a los cultivos GM, según explican, debido a los altos precios de los alimentos y a la escasez mundial de cereales.

Un ejemplo de ello fue la declaración el año pasado, del eurodiputado alemán Jorgo Chatzimarkakis (bbc noticias):

Una población en crecimiento y el cambio climático hará difícil satisfacer la demanda de alimentos en los próximos años… debemos aceptar las soluciones que ofrece la biotecnología, si vamos a alimentar el planeta

Este discurso suena muy bonito, pero la intención de reducir el hambre en el mundo con cultivos que ofrecen mayor rendimiento, mayor valor nutricional, un menor uso de recursos económicos y un menor impacto ecológico, ¿podría justificar su cultivo y consumo pese a que poco sabemos sobre las consecuencias de salud y medioambientales de los cultivos GM a largo plazo?

De hecho, el desconocimiento sobre estos riesgos no impidió ni su cultivo ni el comercio, y lo más grave es que la gente no hemos visto resultados en cuanto al precio de alimentos ni a la desnutrición en el mundo… ni siquiera buenos resultados en cuanto a la disminución del impacto ecológico:

De acuerdo con los datos de ISAAA (International Service For The Acquisition Of Agri-Biotech Applications) en 2009, 134 millones de hectáreas en el mundo son utilizadas para cultivos GM. Este dato contrasta con la cifra de víctimas de hambre en el mundo que en el 2008 alcanzó los 963 millones, de acuerdo con la FAO (Organización de Las Naciones Unidas Para La Agricultura y La Alimentación).

Y por si fuera poco, Estados Unidos, un país que desde un inicio acogió gratamente y sin hacer muchas preguntas a los alimentos GM (y que actualmente alrededor del 80% de sus cultivos de maíz, soya y algodón son cultivos genéticamente modificados), ha sido el primero en enfrentar algunos de los efectos ambientales, que al parecer muchos (excepto ellos, por supuesto) ya veían venir.

De acuerdo con el reporte de National Research Council en este año, el uso excesivo y el incremento en los precios de las semillas biotecnológicas están amenazando las ganancias de los agricultores estadounidenses. Además de los reveses financieros, los agricultores estadounidenses ahora se enfrentan a un nuevo reto debido a la evolución de malezas resistentes al herbicida producido por los cultivos (ocasionado por la inserción de genes de bacterias), situación por la cual ahora los agricultores se ven forzados a utilizar un herbicida incluso más tóxico (con la contaminación de suelos, agua etc. que esto representa), herbicida que está siendo subsidiado por la empresa Monsanto. (The New York Times)

Ante esta nueva realidad es justo decir, que las promesas con las que nos vendieron a los alimentos genéticamente modificados desafortunadamente se quedaron en eso: en promesas y nada más… promesas que además podrían convertirse en un nuevo y grave problema ambiental que se sume al (ya de por si grave) problema del calentamiento global.

Y crucemos los dedos, para que no se conviertan también en un problema de salud pública.

Fuentes:

http://news.bbc.co.uk/2/hi/science/nature/7905567.stm

http://www.agbioworld.org/biotech-info/articles/biotech-art/farmscaleevaluations.html#crisis

http://www.monsanto.co.uk/

http://www.nytimes.com/2010/07/08/business/energy-environment/08biotech.html

http://www.centerforfoodsafety.org/geneticall7.cfm

http://www.isaaa.org/resources/publications/briefs/41/executivesummary/default.asp

http://www.nature.com/nature/journal/v425/n6960/full/425751a.html

http://www.nytimes.com/2010/04/14/business/energy-environment/14crop.html?pagewanted=1&ref=genetically_modified_food

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About the Author

Aprendiz de escritora, amante de la ciencia, poco ortodoxa y las más geek de todas las mujeres fresas. Mi Pasión: La Bioquímica. TWITTER: @Alislive