Progreso ó Devastación: No a la Mina Caballo Blanco

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El concepto de progreso tiene su origen a finales del siglo XVIII de Occidente; tiempo histórico en el que la sociedad se ve como producto de un contrato voluntario y no a merced de un capricho divino. La idea de progreso, dice el filósofo mexicano Luis Villoro, implica

“la noción de una historia resultado de la acción del hombre, capaz de vencer las fuerzas irracionales que rigen los acontecimientos y de instaurar progresivamente un orden racional proyectado” (Villoro, 199:88).

A través de la racionalidad, el individualismo y el progreso, el hombre moderno[1] ve al mundo y a la naturaleza como material sujeto a ser transformado para su propio beneficio.

Es cierto, gracias al progreso en el área de medicina por ejemplo, hoy el promedio de vida es mucho más extenso que hace 100 años;  también es verdad que no tengo que ir a la montaña y cortar un árbol para construir la mesa en la que hoy desayuné cereal de caja con leche des-lactosada y un café con Splenda. Gracias al progreso hoy vivimos, digamos, cómodamente.

Sólo que el progreso tiene una condición: hay que pagar un precio. Y no me refiero al precio de los aguacates que superó los $100 pesos el kilo el año pasado; sino a la sobre explotación irracional de los recursos naturales que, paradójicamente, son la materia prima de todo lo demás; incluyendo la existencia humana.

Quienes se oponen a la explotación de los recursos son, entonces, enemigos del progreso.

La Mina Caballo Blanco

Construir una mina a cielo abierto para extraer oro va a traer progreso (dicen) a los habitantes de los municipios cercanos a la mina que se está construyendo a sólo 3 km de Laguna Verde, en el Estado de Veracruz, México, ya que “generará empleos (entre 200 y 300) que dinamizarán la economía en la región”; además de la promesa de mitigar con los daños ambientales a través de proyectos de reforestación.

¿Y el precio?

Por cada Onza de oro (28grs.) se producirá: 14,000lts de agua contaminada, 12.5kgs de cianuro (suficiente para matar a 375,000 personas), 50kgs de explosivos, 50lts de diesel, 200 toneladas de material removido y 3m³ de bosque primario deforestado (repito, por cada onza).

Según información de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (LAVIDA), la empresa minera GoldGroup tardará 10 años en explotar el mineral y a cambio dejará:

  1. Destrucción de bosque y cubierta vegetal que abarca manglares, vegetación de duna costera, bosque de encino tropical y selva baja caducifolia (en peligro de extinción). Es una región clave para 236 especies de aves migratorias.
  2. Después de utilizar el sistema de minado, las tierras quedarán inútiles por cientos de años.
  3. Contaminación de 250,000 litros de agua por hora (lo que una familia utiliza en 20 años, la empresa lo hará en dos horas).
  4. El uso de explosivos con fuertes impactos en la salud humana.
  5. Liberación de metales pesados (arsénico, mercurio, cromo, etc.).
  6. Promoción de conflictos intracomunitarios (entre quienes ven progreso y los que ven devastación)
  7. Amenaza el patrimonio de nuevas generaciones, etc.

Urge resaltar que GoldGroup es una minera canadiense que, como todas las de su tipo, tiene prohibido construir minas con las características que tendrá Caballo Blanco, en su territorio. Países como Alemania, EEUU o Canadá (entre otros), son conscientes de la devastación que genera esta actividad pero otorgan la posibilidad de hacerlo lejos, donde los gobiernos (como el mexicano) pavonean su estupidez en un discurso progresista.

La mina Caballo Blanco es sólo uno de los cientos de mega-proyectos que se han venido instalando en el territorio nacional en los últimos años sin compromiso ético con el impacto ambiental y sin consultar a la gente.

Quienes se oponen a ellos, son enemigos.

Uno de ellos era Bernardo Vásquez Sánchez quien, desde 2008, alertaba al gobierno estatal y federal sobre posibles conflictos por la construcción de una mina sin el consentimiento de la comunidad de San Juan del Progreso, en Oaxaca. Fue asesinado hace una semana. Las autoridades habían afirmado que manifestaciones como la de Bernardo eran de inconformes que buscaban desestabilizar la comunidad.

 

No estoy segura  si vale más la pena generar 300 empleos (de obreros) durante 10 años que hacer todo lo posible para evitar que se contamine un río. La pobreza en México ha ido en aumento y sólo la podría detener la creación de empleos, pero ¿qué empleos y a costa de qué? Muchos pueblos en México están enfrentados por esta disyuntiva: por un lado la fe en el progreso y por el otro, la denuncia; conflictos que rompen el tejido social; se manipula y engaña a una de las partes y se criminaliza a la otra.

 

Para más información: www.lavida.org.mx, www.lavidaolamina.wordpress.com



[1] Sí, “hombre”, ya que como Francesca Gargallo sentencia, en la modernidad “el ser humano se dijo hombre y lo universal se identificó con lo masculino” (Gargallo, 2004:5)

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About the Author

Activista y Feminista Mexicana. Comunicóloga de profesión y próximamente Sociologa. Línea de Investigación: “El Zapatismo y el papel de la mujer en los movimientos anti-sistémicos”. Su ensayo “Universalidad del Pensamiento Zapatista”, ha sido publicado en la Revista Sincretismos Sociológicos y en portales como IndyMedia Barcelona y Kaos en la Red. Fundadora de la Asociación Civil “Rebumbio”, en donde se difunden y promueven los Derechos Humanos para todos a través de actividades académicas, artísticas y culturales. TWITTER: @zurdacaraza