Relato basado en un hecho real.
La pesadilla de Diana
El Sueño: Era una tarde de viernes, concretamente el 9 de Enero del 2009. Fue un día soleado con cierto aire helado característico de la temporada invernal del noreste del área metropolitana. Diana recientemente había cerrado un círculo y estaba por comenzar una nueva etapa para lo que había decidido salir a echarle un vistazo al nuevo lugar en el que emprendería esa aventura.
De regreso a su casa y con ánimos del nuevo porvenir, platicando con su familia todos los planes que en su mente se desbordaban con alegría y esperanza; comenzaba a oscurecer y deciden tomar un cafecito, se disponen acompañarlo viendo juntos una película en su estancia…
El Engaño Violento: Un ruido fuerte los interrumpe, alguien tocaba en forma exigente la puerta de su casa, su padre alarmado decide salir a ver qué pasa, encuentra a una mujer de mediana edad, bien vestida y de trato educado, le pregunta por uno de sus hijos, el cual no se encuentra en ese momento, era el clásico viernes social, así que había salido con unas amigas, lo cual se lo hace saber.
Ella se identifica como: “Lupita, la compañera de la universidad”, diciendo que tenían un proyecto juntos y le urgía hablar con su hijo, el padre le comunica que le puede proporcionar su número de celular para que se comunique con él y “Lupita” accede, para lo cual su padre tiene que entrar para tomar su celular y sacar el número de sus contactos, Diana y su madre curiosas ya se habían asomado al vestíbulo para visualizar qué estaba pasando, ven que entra su padre y les comenta que es Lupita la compañera de la universidad de su hermano, en ese momento Diana voltea incrédula hacia la puerta y observa a la mujer, le dice a sus padres: Ella no es Lupita, Diana conocía bien a sus compañeros, pero su padre la ignora, y decide salir.
Diana se queda inquieta, ni un minuto pasa cuando escucha un grito, se asoma y ve que están golpeando a su padre, la mujer había entrado a su casa y estaba empujándolo hacia la calle, mientras otro tipo lo jalaba y lo golpeaba, su padre es un hombre fuerte, se defendió, por lo cual no les fue tan sencillo someterlo, eso mismo da tiempo a que su otro hermano salga a defenderlo junto con Diana y su madre atrás de ellos…
Usurpación de Poder: Al ver que no les era tan sencillo someterlo, comienzan a decir que está detenido por fraude y que se lo llevan a “Neza”, se arma tremendo alboroto, al negarse a identificarse la mujer y su golpeador, el hermano de Diana toma a la mujer para tratar de intercambiarla por su padre, el cual ya había cedido y se encontraba dentro de la camioneta custodiado por 2 supuestos agentes más, el golpeador amenaza al hermano de Diana simulando que sacará un arma y en ese momento deja ir a la mujer.
La reacción Inesperada: Acto seguido, la mujer intenta llegar a la camioneta, Diana aprovecha ese momento y la encara, pero continua negándose a identificar y mostrar los documentos que acrediten la supuesta aprehensión de su padre, sólo les responde que se ven en el Palacio del Municipio de Netzahualcóyotl, en ese momento Diana le cierra el paso, la mujer se asusta y tira su bolsa del cual salen sus pertenencias y entre ellas varias tarjetas de presentación, que en un movimiento rápido se las quita Diana.
Cierran la camioneta blanca de vidrios polarizados, sin ninguna insignia oficial y sin placas, en un intento más por detenerlos golpean la camioneta, la cual detienen, pero ignorando el golpe salen a toda velocidad para alcanzar alguna vía rápida y huir.
Todo había pasado tan rápido que no se habían percatado de varias inconsistencias en el argumento de los secuestradores, lo primero que hacen es hablar al abogado de la familia, para apoyarse en él; así mismo comienzan a hacer llamadas a amigos judiciales para que ayuden a localizar a su padre. Entre todo el alboroto, uno de ellos golpeo a la madre de Diana, la cual tenía un golpe serio en la cara, pues la estrelló contra el marco de la puerta.
El hermano de Diana y su madre se van de inmediato a buscar al abogado para que los apoye en el caso de que sea cierto que es legal el arresto. Llevan consigo una tarjeta, con la que tienen identificada a la mujer, y en la cual dice que es abogada, su despacho se encuentra cerca del Palacio Municipal donde los cito, mientras tanto el abogado de la familia ya contactó con un abogado penal para que los auxilie, ese era el inicio de la pesadilla…
Mientras Diana se queda en su casa, esperando a su otro hermano y haciendo llamadas a familiares y amigos, comunicándoles lo que había pasado y haciéndoles ver que necesitaría de su ayuda y esperar indicaciones de su familia.
La Pesadilla: Toda una noche-madrugada de búsqueda, llamadas al teléfono no atendidas de la corrupta abogada, amenazas en el trayecto al palacio al padre de Diana, ya en el Palacio de Netzahualcóyotl amenazas (apuntándolo todo el tiempo con armas, cuando menos 5 hombres) sin levantar un registro del por qué se le acusaba, incomunicado, amedrentado y con tratos a medias de que lo sueltan ese mismo día o se lo llevan a “Chiconautla”, arreglando el precio de la extorsión.
Finalmente el padre de Diana fue rescatado algo golpeado pero sano y con vida, lo dejaron ir a las 6 am del siguiente día, después de horas de negociación con la banda de secuestradores, algunos ocultos en su disfraz de autoridad y otros solapados por los mismos, después de hacerlos firmar compromisos de 3 pagos iniciando el primero a las 3 pm del mismo día en que lo liberaron, cederles 2 carros, dejar en garantía los papeles de su casa y las amenazas de volver sino se llevaba a cabo todo a su disposición como se les había antojado a esta banda de corruptas autoridades.
Todo ese simulacro de arresto resulto ser la venta de una deuda que tenía su hermano ausente al momento del secuestro con una compañera de la universidad, del cual ya tenían un acuerdo de pago y por revancha de la compañera y su familia, decidió vender el dato a la banda comandada por la abogada la cual tiene contactos en el municipio y resulta ser su forma de vida, extorsionar y secuestrar al refugio de la gente de ese municipio.
Ya juntos y a salvo de la pesadilla, la familia de Diana, haciendo observaciones de lo que cada quien vivió y observó, reparan que aún cuando les quitaron dinero y bienes, su “jugada” no les salió como realmente lo tenían planeado, “esto ya se quemo” es lo que recordaba su padre que repetían continuamente una vez que iban en la camioneta, algo que también ayudó a parar más su jugada fue que los hermanos de Diana tienen contactos y una vez que les comunicaron lo de su padre, lograron que se parará un poco la situación. La misma gente en el municipio que observaba todo y que no era la primera vez que lo hacían, les sugirió que denunciarán la irregularidad a contraloría, pero eso implicaba que tendrían que dejar a su padre preso hasta que se aclarará todo.
Tristemente éste fue otro caso en el que tenían todo en su poder para poner un alto a otra de las tantas bandas en las que las autoridades estaban implicadas, sin embargo, el miedo habitual que han sembrado estas situaciones, el temor de que su padre estuviera expuesto a algo más peligroso detenido en los separos o lo trasladarán directo algún reclusorio , la angustia de que su salud se deteriorará, ya que en ese entonces era un hombre de 60 años, con problemas de hipertensión y principios de diabetes, prefirieron ceder cuanto les pidieron e ir sorteando las siguientes amenazas e intentos de una nueva extorsión.
Muchas son las quejas de: -Ya basta- contra la violencia generada por la guerra declarada contra la delincuencia, sin embargo, ¿hasta cuándo va a parar toda la delincuencia organizada? Y más cuando en mayor y menor escala nuestras autoridades están coludidas con la misma. Su dichosa guerra es sólo una caricatura de lo que realmente pasa, este mismo caso que me han compartido es uno de tantos que a diario vemos o de los que somos víctimas directas o indirectas.
Siendo honesta, muchas veces fui injusta en cuestionar y criticar a las personas como la familia de Diana, que simplemente agachan la cabeza y deciden dejar esa experiencia atrás, la “cobardía” con que aparentemente decidieron actuar, más aún teniendo todos los elementos para cambiar la historia o al menos intentarlo, quedó en la larga lista de impunidad de nuestro país, hasta que ves el temor reflejado en sus ojos, la reacción que tienen cada vez que alguien toca a su puerta, es ahí donde decides abrir el corazón para entender sus razones de dejar la horrible vivencia atrás y simplemente seguir sus vidas con la frente en alto, el compromiso con ellos mismos de continuar y con la idea de que trabajar “honestamente” desde su trinchera les reafirma la fe en que algún día éste país será diferente.
¿Utópico?… ¿Ingenuo?… No lo sé, lo que sí me queda claro es que es completamente Respetable.




La realidad superando a la ficción. Gracias por compartirlo Marina !
Así es mi estimado caballero, la realidad supera infinitamente a la ficción. Gracias por leerme!!
Una historia mas que me hace sentir un poco cómplice porque en México, el crimen organizado es un monstruo que ha corrompido el poder político, el sistema judicial, la Policía, el Ejército y a nosotros como ciudadanos.
Sabes? Yo estaba igual que tu; “muchas veces fui injusta en cuestionar y criticar a las personas como la familia de Diana, que simplemente agachan la cabeza y deciden dejar esa experiencia atrás (…)” hasta que me di cuenta que los vínculos entre el narcotráfico y el poder son tan fuertes y casi indisolubles por la corrupcion que nuestro país sólo podrá frenar la expansión del crimen organizado y el auge de la violencia “auto purgándose”, en un proceso similar al de “Manos Limpias”Mani pulite) en la Italia de los noventa cuyo proceso descubrió una extensa red de corrupción que implicaba a todos los principales grupos políticos del momento y a diversos grupos empresariales e industriales.
El problema aquí es que la delincuencia organizada pasó de estar gestionada por el Estado a ser ella misma la que controla, si no todo el territorio, por lo menos una gran parte ya que los tentáculos del narcotráfico ahogan también a la Justicia en el inmenso océano de la “impunidad”.Dicen los estudiosos que por cada cien delitos, los jueces sólo dictan dos condenas, es decir, el 98% de los crímenes quedan impunes. También creen que la despenalización es una cortina de humo y que las verdaderas armas contra el narcotráfico son otras, como confiscar bienes y congelar fondos. Estoy de acuerdo pero me pregunto: ¿que hacen con todo ello?.
En fin…meditando toda ésta situación en la cual todos decimos que “YA ESTAMOS HASTA LA MADRE” surge una respuesta –casi- automática; “Que el gobierno mete la mano en ese dinero con el que ahora el monstruo lo compra todo, me hace sentir vulnerable, indefensa, quiza algo cobarde lo que a su vez me convierte en cómplice o pudiera ser que presunta culpable”.
Marina, Marga y todas las Liliths…Aprovecho mi huella para dejar un fuerte abrazo para todas!!!.
Así es Nina, nos envuelve la corrupción en la que caen los que comandan el país y en casos como éste o tantos que se pierden en el silencio de las victimas, nos hace en menor grado copartícipes de su juego. La única diferencia que hace es el motivo, la de la victima: es con vista de sobrevivir, la de los corruptos: la cochina ambición de bienes y poder. Esto cada vez se asemeja a la paradoja del huevo y la gallina, y de igual forma el poder terminarla implica que cualquier acción que se tome siempre dejará un cabo suelto, al menos que se elimine de raíz y eso mismo nos conlleva a dejar de exitir…
Gracias por leerme y dejar tu huella por aquí!!
Un gran abrazo!!
Impresionante como es cada vez mas difícil vivir en paz, creer en los demás. Penoso que ya no se pueda confiar en nadie, muy triste.